La merluza (Merluccius merluccius) es uno de los pescados más apreciados de nuestras costas. Su método de captura es una información relevante que acompaña al producto y que permite al consumidor conocer mejor su procedencia.
Tipos de pesca de la merluza
Merluza de pincho (sedales y anzuelos)
Se captura una a una con anzuelo, mediante un sistema de sedales del que cuelgan varios anzuelos. Cada merluza pica de forma individual, lo que permite mantener el pescado en buen estado desde su captura.
Merluza de palangre
El palangre consiste en un cable principal con múltiples anzuelos que se deja calado durante un periodo determinado. Las merluzas quedan enganchadas en los anzuelos.
Merluza de volanta
Se pesca mediante redes fijas colocadas en el fondo marino. Es un arte utilizado tradicionalmente en determinadas zonas y permite capturas continuadas mientras la red permanece calada.
Merluza de arrastre
Se obtiene mediante redes que se desplazan por el fondo del mar, una técnica que permite capturar mayores volúmenes de pescado en cada lance.
La importancia del etiquetado
Para el consumidor, no siempre es sencillo distinguir el método de captura a simple vista. Por ello, resulta fundamental consultar la etiqueta de trazabilidad que acompaña al pescado. En ella debe figurar información obligatoria como:
- Denominación comercial y nombre científico de la especie
- Zona de captura y código FAO
- Método de captura (arrastre, volanta, sedales y anzuelos, palangre, etc.)
- Fecha de captura o desembarque
- Empresa responsable de la comercialización
Esta información permite al consumidor identificar el origen del producto, conocer cómo ha sido capturado y realizar una compra informada, reforzando la transparencia y la confianza en los productos pesqueros.
